Las prácticas matutinas de San Martín muestran normalmente caras de cansancio y ganas de seguir durmiendo, pero hay alguien que sobresale por su enorme sonrisa y su buena onda, no solo a la mañana sino en cualquier momento del día.
Cuando llega saluda a todo el mundo, firma autógrafos y se saca fotos, sin perder la sonrisa. Matías Villavicencio, mas conocido como "Villa" tuvo tiempo, como siempre, para hablar de su pasado, su presente y su futuro.
Al fútbol empezó de muy chico “Jugando en cancha de 7, cancha de tierra y después a los 10 años empecé a jugar en Independiente, hice los 3 años de infantiles, 9ª, 8ª, 7ª hasta llegar a 1ª hasta los 23 años, después estuve en Huracán, Olimpo y ahora San Martín. En Primera debuté en 2001 contra Chicago, ganamos 2 a 1, yo jugué y debuté jugando de 5, antes jugaba de volante, a medida que pasa el tiempo fui cada vez mas para atrás (Risas). Por ahí porque aprendí a marcar, antes no sabía, antes era de jugar con la pelota. Siempre pienso que si seguía jugando de volante nunca hubiera jugado en 1ª. Néstor Clausen me ayudó mucho, él fue el que me hizo debutar, él me enseñó las cosas vitales para ser defensor, que es hablar mucho, estar atento, todas esas cosas, creo que llegué por eso.”
Matías jugó en Tucumán el mejor fútbol de su carrera “No es porque esté aquí, porque más allá de que siempre tuvimos la presión del descenso es un equipo que intenta jugar al fútbol y hacemos lo mas difícil, como dice Carlos siempre, que es jugar al fútbol, porque lo más fácil es correr tirarte a los pies, o meter, creo que mas allá de que hay jugadores que por característica juegan. Yo me caracterizo por correr y meter, pero este equipo intenta jugar siempre y la verdad es donde mas cómodo me sentí, aparte es donde más continuidad tuve y la verdad estoy muy agradecido con Carlos por esa confianza que me dio.”
Villa llegó a San Martin para reforzar el equipo de Primera y lo sorprendió “Siempre miraba por televisión la cancha siempre estaba que explotaba, era un mundo de gente, que vivía con una pasión terrible, de chico yo me acuerdo que mi papá, al ser de Tucumán, siempre me hablaba que aquí son muy fanáticos tanto los de San Martin como los de Atlético, yo tengo la suerte de jugar en San Martín que es el mas grande de la provincia, pero es por historia no porque lo diga yo. Así que estoy muy feliz, lo que me sorprendió es la gente, que vengan a los entrenamientos, que den su apoyo. Eso no me pasó ni en Huracán, ni en Independiente ni en Olimpo.”
Si algo caracteriza al defensor, es su buena onda siempre, después de cualquier resultado, y cualquier horario. “Siempre estoy así, a veces uno está mal, o por las lesiones, o problemas personales. El lugar en donde yo soy feliz es estando con mis compañeros, con la gente que me rodea siempre, mas allá de que todos los años vos no sabes que te espera en el futuro, si te vas a volver a ver o no, pero vivo cada entrenamiento como si fuera el último. Disfruto mucho el tema de vestuario, o verlos siempre a ustedes, que siempre están dando su apoyo y para nosotros es importante. Para mi es natural, es mi forma de ser y no creo que la cambie.”
Sus compañeros también lo destacan, pero “El negro” sabe que no todos lo ven con buenos ojos. “Siempre fui así, ya desde chico, no se si está bien o mal, porque hay mucha gente que malinterpreta la forma de ser, la personalidad de cada uno y por ahí en las instancias en que estamos tendríamos que estar con caras largas, con mala cara, pero uno tiene que saber que mas allá del fútbol todos tenemos una vida y si te rompes la cabeza con esto no vivirías feliz porque nosotros cuando ganamos estamos felices, cuando perdemos sufrimos más que nadie y todos los domingos es una historia nueva. Si ganamos va a ser una semana tranquila, sino no pero yo voy a ser así y voy a morir así”.
En cuanto al futuro de San Martín, Matías lo ve bien, “Yo estoy convencido de que vamos a quedarnos en primera, sabemos que no tenemos margen de error y que hay que ganar mínimo tres partidos, pero yo tengo confianza de que todo va a salir bien y San Martin se va a quedar en primera. Me encantaría quedarme aquí. Ojalá San Martín tenga una opción de compra y pase lo que pase me compre y me pueda quedar acá, me quedaría con gusto, tampoco hay que apurarse, pero lo importante hoy por hoy es que San Martín se quede en Primera, para futuro del club y para futuro de los chicos que juegan en reserva. Es lindo jugar en la cancha de Boca o de River teniendo 17 o 18 años, yo te digo porque lo viví y creo que el club va a seguir creciendo y como lo dije siempre, el primer año de Nacional B le costó, y el 2do lo robaron, yo creo que este año nos costó y el año que viene, si Dios quiere y San Martín se queda en 1era creo que va armar un equipo competitivo, o capaz que sigue el mismo equipo y peleamos el campeonato”.
Cuando se le pregunta si se imagina su vida sin el fútbol responde: “No, la verdad que no, hoy por hoy vivo de esto, sirvo medianamente para esto, para otra cosa no sirvo así que vamos a tratar de hacer lo mejor.”
Matías Villavicencio, "el negro", o simplemente "villa", se despide con una sonrisa, un beso y un abrazo. Siempre tiene tiempo para todos los que lo solicitan, niños que piden firmas, fotos, o periodistas que necesitan una nota. Es la alegría del equipo aunque él no se haga cargo de eso, son muchos los que desean que se quede y siga alegrando los días en la Ciudadela.
Cuando llega saluda a todo el mundo, firma autógrafos y se saca fotos, sin perder la sonrisa. Matías Villavicencio, mas conocido como "Villa" tuvo tiempo, como siempre, para hablar de su pasado, su presente y su futuro.
Al fútbol empezó de muy chico “Jugando en cancha de 7, cancha de tierra y después a los 10 años empecé a jugar en Independiente, hice los 3 años de infantiles, 9ª, 8ª, 7ª hasta llegar a 1ª hasta los 23 años, después estuve en Huracán, Olimpo y ahora San Martín. En Primera debuté en 2001 contra Chicago, ganamos 2 a 1, yo jugué y debuté jugando de 5, antes jugaba de volante, a medida que pasa el tiempo fui cada vez mas para atrás (Risas). Por ahí porque aprendí a marcar, antes no sabía, antes era de jugar con la pelota. Siempre pienso que si seguía jugando de volante nunca hubiera jugado en 1ª. Néstor Clausen me ayudó mucho, él fue el que me hizo debutar, él me enseñó las cosas vitales para ser defensor, que es hablar mucho, estar atento, todas esas cosas, creo que llegué por eso.”
Matías jugó en Tucumán el mejor fútbol de su carrera “No es porque esté aquí, porque más allá de que siempre tuvimos la presión del descenso es un equipo que intenta jugar al fútbol y hacemos lo mas difícil, como dice Carlos siempre, que es jugar al fútbol, porque lo más fácil es correr tirarte a los pies, o meter, creo que mas allá de que hay jugadores que por característica juegan. Yo me caracterizo por correr y meter, pero este equipo intenta jugar siempre y la verdad es donde mas cómodo me sentí, aparte es donde más continuidad tuve y la verdad estoy muy agradecido con Carlos por esa confianza que me dio.”
Villa llegó a San Martin para reforzar el equipo de Primera y lo sorprendió “Siempre miraba por televisión la cancha siempre estaba que explotaba, era un mundo de gente, que vivía con una pasión terrible, de chico yo me acuerdo que mi papá, al ser de Tucumán, siempre me hablaba que aquí son muy fanáticos tanto los de San Martin como los de Atlético, yo tengo la suerte de jugar en San Martín que es el mas grande de la provincia, pero es por historia no porque lo diga yo. Así que estoy muy feliz, lo que me sorprendió es la gente, que vengan a los entrenamientos, que den su apoyo. Eso no me pasó ni en Huracán, ni en Independiente ni en Olimpo.”
Si algo caracteriza al defensor, es su buena onda siempre, después de cualquier resultado, y cualquier horario. “Siempre estoy así, a veces uno está mal, o por las lesiones, o problemas personales. El lugar en donde yo soy feliz es estando con mis compañeros, con la gente que me rodea siempre, mas allá de que todos los años vos no sabes que te espera en el futuro, si te vas a volver a ver o no, pero vivo cada entrenamiento como si fuera el último. Disfruto mucho el tema de vestuario, o verlos siempre a ustedes, que siempre están dando su apoyo y para nosotros es importante. Para mi es natural, es mi forma de ser y no creo que la cambie.”
Sus compañeros también lo destacan, pero “El negro” sabe que no todos lo ven con buenos ojos. “Siempre fui así, ya desde chico, no se si está bien o mal, porque hay mucha gente que malinterpreta la forma de ser, la personalidad de cada uno y por ahí en las instancias en que estamos tendríamos que estar con caras largas, con mala cara, pero uno tiene que saber que mas allá del fútbol todos tenemos una vida y si te rompes la cabeza con esto no vivirías feliz porque nosotros cuando ganamos estamos felices, cuando perdemos sufrimos más que nadie y todos los domingos es una historia nueva. Si ganamos va a ser una semana tranquila, sino no pero yo voy a ser así y voy a morir así”.
En cuanto al futuro de San Martín, Matías lo ve bien, “Yo estoy convencido de que vamos a quedarnos en primera, sabemos que no tenemos margen de error y que hay que ganar mínimo tres partidos, pero yo tengo confianza de que todo va a salir bien y San Martin se va a quedar en primera. Me encantaría quedarme aquí. Ojalá San Martín tenga una opción de compra y pase lo que pase me compre y me pueda quedar acá, me quedaría con gusto, tampoco hay que apurarse, pero lo importante hoy por hoy es que San Martín se quede en Primera, para futuro del club y para futuro de los chicos que juegan en reserva. Es lindo jugar en la cancha de Boca o de River teniendo 17 o 18 años, yo te digo porque lo viví y creo que el club va a seguir creciendo y como lo dije siempre, el primer año de Nacional B le costó, y el 2do lo robaron, yo creo que este año nos costó y el año que viene, si Dios quiere y San Martín se queda en 1era creo que va armar un equipo competitivo, o capaz que sigue el mismo equipo y peleamos el campeonato”.
Cuando se le pregunta si se imagina su vida sin el fútbol responde: “No, la verdad que no, hoy por hoy vivo de esto, sirvo medianamente para esto, para otra cosa no sirvo así que vamos a tratar de hacer lo mejor.”
Matías Villavicencio, "el negro", o simplemente "villa", se despide con una sonrisa, un beso y un abrazo. Siempre tiene tiempo para todos los que lo solicitan, niños que piden firmas, fotos, o periodistas que necesitan una nota. Es la alegría del equipo aunque él no se haga cargo de eso, son muchos los que desean que se quede y siga alegrando los días en la Ciudadela.


1 comentario:
GRANDE VILLA!
Publicar un comentario