¡BIENVENIDOS!

Esperamos lo disfruten

29 de mayo de 2009

“San Martín me dio la posibilidad de volver a jugar en Primera de mi país”

Después de un par de intentos fallidos, la nota con Matías Urbano se hizo posible. Luego del auge de su famoso "Pescadito", es casi imposible que el delantero tenga tiempo para una charla con nosotras. Sin embargo se pudo y lo cierto es que habló de todo: clubes, familia y amigos.

El comienzo de Matías Urbano en el fútbol fue de la mano de alguien muy especial. “Mi abuela fue la primera que me llevó a una cancha, gracias a ella terminé en esta profesión”. Lo de su abuela también viene de familia. “Cuando mi bisabuela vino de Italia la llevaba siempre a la cancha de Cipoletti, de muy chiquita le gustó el deporte. Hoy con 80 años sigue yendo a la cancha a ver a Cipoletti y ahora tiene la posibilidad de venir a verme”.
Tuvo la suerte de pasar por muchos clubes y jugar en diferentes países, con experiencias buenas y malas. “Los momentos más lindos los viví en Cúcuta, por lo que significó la Copa Libertadores. Hice muchos goles, goles importantes, que van a quedar en la historia de ese equipo. Le ganamos 1 a 0 a Chivas en México. Clasificamos primeros en un grupo importante, donde estaba Santos, San José y Chivas. Creo que en el año 2008 con Cúcuta fue uno de los más importantes a nivel futbolístico en mi carrera”.
Cuando San Martín empató con Arsenal ( 1 a 1), se conoció en Argentina “El Pescadito”, un festejo del que habló todo el país. “Nació en el 2004, en México donde pasan 2 o 3 meses de lluvia. En invierno no hace mucho frio, pero llueve mucho, se junta mucho agua y barro. Siempre en los picaditos me tiraba al barro y festejaba así. Quedó y en todos los lugares donde estuve festejé de la misma manera”.
Muchos lo rebautizaron “El gusanito” o “el sapito”. “En Colombia fue donde más se conoció. Aquí tiraron un montón de nombres pero como dije en Paso a Paso, por ahí no conocían porque no lo había hecho en Argentina, el que se mete en Internet lo va a ver desde hace rato”.
Tanto hablar de goles nos quedaba la duda de cual había sido hasta ahora el mejor. “Por ahí por lo que significó… un gol muy lindo de chilena en el clásico Deportivo Quito – Nacional en Ecuador, en el Estadio Atahualpa. Justo un 2 a 1 para ganar el partido”.
Urbano llegó al club como refuerzo para el torneo Clausura. Contra Racing fue su primer partido como titular. “Mi situación es bastante rara porque sinceramente no jugué mucho. Mi primer partido como titular fue hace poco… Uno no quiere estar en esta situación, uno quiere jugar. Es difícil que me quede a jugar, cuando después de 13 partidos tuve la chance. Ojalá el equipo termine como nosotros queremos. Cumplir el objetivo que es primordialmente quedarnos en Primera y después si las intenciones del técnico y de la dirigencia son que me quede, se lo puede charlar y llegar a un acuerdo”.
Al “Pescadito” le costó tomar la decisión de venir al “santo” tucumano. “Tenía otras posibilidades en otros clubes, pero creo que era una espina clavada el no haber podido terminar de asentarme en un club de Primera División en Argentina. En Talleres estuve bien en una parte del año, después finalicé contrato y me fui afuera. Volví en 2004 a San Lorenzo donde también tuve pocos minutos y no jugué muchos partidos. Quería poder demostrar en el Fútbol Argentino con goles, como lo hice en el exterior. San Martín me dio la posibilidad de volver a jugar en Primera en mi país”.
Como en todos los ámbitos de la vida, en San Martín se arman grupos. Matías se unió a una dupla ya consolidada. “Con Patito (Patricio Pérez) nos hicimos amigos hace 3 años en Chile. Jugamos juntos y siempre estuvimos en contacto, me contaba del club, del grupo, de los compañeros. Él se había hecho muy compinche de Villa (Matías Villavicencio), en los primeros 6 meses vivían en el mismo edificio. Se llevaban muy bien, inclusive llegaron juntos, entonces cuando yo llegué me acoplé y ahora hacemos un buen trío. Es bueno tener compañeros que mas o menos hagan las mismas cosas”.

Matías Urbano se despide con la ilusión de que su ya famoso festejo en el exterior, se conozca en nuestro país. Nosotras a la espera de más festejos, le deseamos muchos éxitos y que “El Pescadito” siga saltando en canchas, si son Argentinas ¡mucho mejor!

21 de mayo de 2009

"El lugar donde soy feliz es estando con mis compañeros"

Las prácticas matutinas de San Martín muestran normalmente caras de cansancio y ganas de seguir durmiendo, pero hay alguien que sobresale por su enorme sonrisa y su buena onda, no solo a la mañana sino en cualquier momento del día.
Cuando llega saluda a todo el mundo, firma autógrafos y se saca fotos, sin perder la sonrisa. Matías Villavicencio, mas conocido como "Villa" tuvo tiempo, como siempre, para hablar de su pasado, su presente y su futuro.

Al fútbol empezó de muy chico “Jugando en cancha de 7, cancha de tierra y después a los 10 años empecé a jugar en Independiente, hice los 3 años de infantiles, 9ª, 8ª, 7ª hasta llegar a 1ª hasta los 23 años, después estuve en Huracán, Olimpo y ahora San Martín. En Primera debuté en 2001 contra Chicago, ganamos 2 a 1, yo jugué y debuté jugando de 5, antes jugaba de volante, a medida que pasa el tiempo fui cada vez mas para atrás (Risas). Por ahí porque aprendí a marcar, antes no sabía, antes era de jugar con la pelota. Siempre pienso que si seguía jugando de volante nunca hubiera jugado en 1ª. Néstor Clausen me ayudó mucho, él fue el que me hizo debutar, él me enseñó las cosas vitales para ser defensor, que es hablar mucho, estar atento, todas esas cosas, creo que llegué por eso.”
Matías jugó en Tucumán el mejor fútbol de su carrera “No es porque esté aquí, porque más allá de que siempre tuvimos la presión del descenso es un equipo que intenta jugar al fútbol y hacemos lo mas difícil, como dice Carlos siempre, que es jugar al fútbol, porque lo más fácil es correr tirarte a los pies, o meter, creo que mas allá de que hay jugadores que por característica juegan. Yo me caracterizo por correr y meter, pero este equipo intenta jugar siempre y la verdad es donde mas cómodo me sentí, aparte es donde más continuidad tuve y la verdad estoy muy agradecido con Carlos por esa confianza que me dio.”
Villa llegó a San Martin para reforzar el equipo de Primera y lo sorprendió “Siempre miraba por televisión la cancha siempre estaba que explotaba, era un mundo de gente, que vivía con una pasión terrible, de chico yo me acuerdo que mi papá, al ser de Tucumán, siempre me hablaba que aquí son muy fanáticos tanto los de San Martin como los de Atlético, yo tengo la suerte de jugar en San Martín que es el mas grande de la provincia, pero es por historia no porque lo diga yo. Así que estoy muy feliz, lo que me sorprendió es la gente, que vengan a los entrenamientos, que den su apoyo. Eso no me pasó ni en Huracán, ni en Independiente ni en Olimpo.”
Si algo caracteriza al defensor, es su buena onda siempre, después de cualquier resultado, y cualquier horario. “Siempre estoy así, a veces uno está mal, o por las lesiones, o problemas personales. El lugar en donde yo soy feliz es estando con mis compañeros, con la gente que me rodea siempre, mas allá de que todos los años vos no sabes que te espera en el futuro, si te vas a volver a ver o no, pero vivo cada entrenamiento como si fuera el último. Disfruto mucho el tema de vestuario, o verlos siempre a ustedes, que siempre están dando su apoyo y para nosotros es importante. Para mi es natural, es mi forma de ser y no creo que la cambie.”
Sus compañeros también lo destacan, pero “El negro” sabe que no todos lo ven con buenos ojos. “Siempre fui así, ya desde chico, no se si está bien o mal, porque hay mucha gente que malinterpreta la forma de ser, la personalidad de cada uno y por ahí en las instancias en que estamos tendríamos que estar con caras largas, con mala cara, pero uno tiene que saber que mas allá del fútbol todos tenemos una vida y si te rompes la cabeza con esto no vivirías feliz porque nosotros cuando ganamos estamos felices, cuando perdemos sufrimos más que nadie y todos los domingos es una historia nueva. Si ganamos va a ser una semana tranquila, sino no pero yo voy a ser así y voy a morir así”.
En cuanto al futuro de San Martín, Matías lo ve bien, “Yo estoy convencido de que vamos a quedarnos en primera, sabemos que no tenemos margen de error y que hay que ganar mínimo tres partidos, pero yo tengo confianza de que todo va a salir bien y San Martin se va a quedar en primera. Me encantaría quedarme aquí. Ojalá San Martín tenga una opción de compra y pase lo que pase me compre y me pueda quedar acá, me quedaría con gusto, tampoco hay que apurarse, pero lo importante hoy por hoy es que San Martín se quede en Primera, para futuro del club y para futuro de los chicos que juegan en reserva. Es lindo jugar en la cancha de Boca o de River teniendo 17 o 18 años, yo te digo porque lo viví y creo que el club va a seguir creciendo y como lo dije siempre, el primer año de Nacional B le costó, y el 2do lo robaron, yo creo que este año nos costó y el año que viene, si Dios quiere y San Martín se queda en 1era creo que va armar un equipo competitivo, o capaz que sigue el mismo equipo y peleamos el campeonato”.
Cuando se le pregunta si se imagina su vida sin el fútbol responde: “No, la verdad que no, hoy por hoy vivo de esto, sirvo medianamente para esto, para otra cosa no sirvo así que vamos a tratar de hacer lo mejor.”

Matías Villavicencio, "el negro", o simplemente "villa", se despide con una sonrisa, un beso y un abrazo. Siempre tiene tiempo para todos los que lo solicitan, niños que piden firmas, fotos, o periodistas que necesitan una nota. Es la alegría del equipo aunque él no se haga cargo de eso, son muchos los que desean que se quede y siga alegrando los días en la Ciudadela.


10 de mayo de 2009

"Cuando uno va en busqueda de un objetivo, no hay nada que lo pare"


El “Negro” Pérez Castro es uno de los tucumanos en el plantel de San Martín, que después de unos minutos de charla hace notar su acento. Facundo lleva a su provincia en el corazón, tal es así que se ilumina la cara con algún recuerdo de colegio, barrio y amigos. Ese mismo que nos hace recorrer su carrera hasta el día de hoy.

El equipo en el que debutó en Primera División fue Argentinos Juniors. “Había estado un año en River probándome, pero no tuve la suerte de poder quedar. Argentinos me abrió las puertas y luego de una semana de entrenamiento me aceptaron”. Por supuesto el hecho de jugar en este equipo significaba dejar su provincia.“Uno tiene que desprenderse de lo que más quiere, que es la familia, los seres queridos y tiene que adaptarse a una realidad totalmente ajena, pero cuando se va en busca de un objetivo, una meta, y esa meta es firme, creo que no hay nada que lo pare”.
Facundo dejó a sus amigos de la secundaria. El colegio al cual asistía (Gymnasium U.N.T) tiene una particularidad: realiza campamentos y convivencias entre los alumnos para mantenerlos unidos. “A medida que uno se desprende empieza a perder esa relación, la vida te hace vivir diferentes cosas… Con mis amigos siempre estuvimos en contacto. Al momento de elegir el lugar del campamento, el famoso zorro, zorrinos. Por suerte a la distancia pude participar, siempre estuve ahí adentro”.
Igualmente sus amigos más cercanos le dieron una gran sorpresa el día de su debut en Rosario. “Me tocó debutar contra Unión, en Santa Fé y ese día al salir a la cancha me encontré en la tribuna a mis 6 mejores amigos… Fue muy emocionante”.
Sin embargo no todo fue alegría para el “negro” ya que sufrió una lesión (ligamentos cruzados y meniscos). “Fue en un momento muy particular. Tenía la posibilidad de jugar en otros países, justo vino la lesión y se cortó todo. Tuve el apoyo incondicional de mi familia amigos y creo que en ese momento fue lo que me hizo seguir adelante”.
Su llegada a San Martín fue importante ya que es hincha del equipo al cual seguía desde chico. “Se me venció el contrato en Gimnasia y Esgrima de Jujuy, estaba analizando otro tipo de propuestas que me había salido. Cuando llegó lo de San Martín que estaba firme y era para decidirlo en el momento, no lo dudé”.
De chico iba a “La Ciudadela”, veía los partidos y por supuesto soñaba con jugar para el equipo de sus amores. “Siempre tuve la ilusión, y dije que en algún momento de mi carrera iba a pasar por Tucumán, y así fue”. “Estaba convencido que las cosas iban a salir bien, por eso vine. Por otro lado decía: vuelvo a mi provincia… ¿qué pasa si las cosas no me salen bien?. No fue una decisión muy fácil, cuando la charlamos con mi mujer creo que tomamos la decisión correcta”.
San Martín no se encuentra en la mejor situación en la tabla de la promoción pero Facundo es positivo y espera lo mejor. “Uno siempre mantiene la ilusión y la esperanza de que las cosas salgan bien, creo que de eso nos nutrimos cada vez que entrenamos, nos motivamos para saber que podemos y que se puede llegar a dar… Es la mentalidad que tenemos firme, sino las cosas se nos complican mucho”. En estos momentos se nota el apoyo de la hinchada y Facundo está orgulloso de los “cirujas”. “Es algo indescriptible, no se puede decir lo que uno siente cuando sale a la cancha, la emoción, las vibraciones que se recibe, es impresionante. No exagero… Me tocó jugar en la cancha de Boca, River, todas las canchas del fútbol Argentino y hablando con amigos después de los partidos quedaron asombrados de lo que es la hinchada, como vive la gente el fútbol, en especial en La Ciudadela”.
Tal es la presión de la hinchada que Pérez Castro tiene anécdotas de cuando jugaba en Argentinos. “El jugador siempre mira el entorno, ya estamos cansados del fútbol, por eso cuando vemos algo que nos sorprende, nos llama la atención. Fue en el clásico que se jugó en el Argentino “A”, estábamos concentrados (con Argentinos) y vimos el partido en mi habitación, fue el día que se cayó el vallado. Mario Vera metió el gol de cabeza. Mis compañeros quedaron enloquecidos”.

Orgulloso de San Martín y haciéndolo conocer donde fuera, Facundo sigue siendo aquel humilde chico que de adolescente emigró a cumplir su sueño. El que se presta para una nota, una foto, un autógrafo y también para dedicarselo a sus amigos que lo rodearon a la salida del entrenamiento. Esos que lo hicieron sentir muchísimo más local de lo que es…




4 de mayo de 2009

"Quedarnos en Primera es lo principal"


Una mañana muy tranquila en el Estadio “La Ciudadela”, está pautada la nota con Marcelo Quinteros. A diferencia de otras practicas, ésta no fue muy concurrida, ¿la razón?: es un 1ero de Mayo. El feriado del día del trabajador viene cargado de actividades para el equipo rojiblanco.
Quinteros nos regaló minutos de su tiempo para realizar esta nota que nos muestra a Marcelo en todas sus facetas.

Su comienzo en el fútbol fue de grande. “En mi pueblo Cañada de Gómez. Estuve ahí hasta los 20 años, en un equipo que se llama ADEO, que juega la liga local.
Ese año va a dirigir Daniel Teglia, un técnico conocido en Rosario, dirigió Central, En Tiro Federal, se quedó un año. Estando Bauza en la primera de Central, lo lleva al cuerpo técnico, me llaman para probarme, por la edad me parecía difícil quedarme, pero por suerte se dieron bien las cosas. Me probé, a las 2 semanas ya había firmado contrato y ya era jugador de Central".
Allí jugó 5 años, luego su vida en el fútbol continuó. "Me fui a Deportivo Cuenca (Ecuador) un año, después a Grecia, estuve en el Panionios por 6 meses. Volví a Argentina, me fui a Jujuy (Gimnasia y Esgrima) que fue la época que estaba en el Nacional B, pudimos ascender, nos mantuvimos 4 años en Primera y pasé finalmente a San Martín".
El jugar en el exterior le dejo muy buenos recuerdos. “Conocí otros países, siempre es lindo conocer otras personas. Las experiencias fueron muy buenas, siempre es bueno jugar en otro país, las cosas salieron bien".
En cuanto a su actualidad, nos contó como fue su llegada a Tucumán. “Después de 4 años en Jujuy, me llama Carlos diciendo que quería que venga a San Martín, que me tenia en sus planes. Me adelantó que iba a ser un año duro, como el que estamos pasando, sin embargo las expectativas siempre son las mejores, siguen siendo así, con la idea de quedarnos en Primera. Por suerte vine a un equipo que tiene una hinchada bárbara, unos jugadores increíbles, muy buenas personas. Me sentí muy cómodo desde el primer momento, contento por esto y ojala consigamos el objetivo de quedarnos en Primera, que es lo principal".
Dejando un poco de lado lo específicamente futbolístico Marcelo tiene una vida muy tranquila. “Tengo mi señora, mis nenas. La mayor esta yendo al colegio en Rosario, así que mi señora se divide, va y viene. Cada vez que tengo libre también aprovecho y me voy para allá. La mayor parte del tiempo la paso solo, pero es un lugar lindo para vivir, muy tranquilo”.
Conocido por su estilo particular (es el rolinga del grupo) debe aguantar que sus compañeros escuchen cumbia en el vestuario. “En el auto también (risas). Con los compañeros que venimos siempre, Marcelo Perugini, Daniel Vega y Nico Herrera, me ponen cumbia. Me graban Cds y los ponen, ellos manejan la música en mi auto. Mas allá que me gusta el rock nacional, que es lo que escuche siempre, no me molesta, ni me incomoda escuchar cumbia. Estoy acostumbrado porque en el vestuario es habitual".
Cuando se le pregunta que hubiera sido de no estar en este ambiente no sabe responder “¡Ni idea! Como empecé de grande... Apenas terminé la secundaria se dio esto de irme a jugar afuera, es como que no tuve mucho tiempo de pensar en algo, a que me iba a dedicar. Me aboqué principalmente a esto y me fue bien".
Después del recordado “Pescadito” de Matías Urbano, nos quedaba la duda sobre el festejo que haría “Chelo”. “No soy de hacer goles seguido, los delanteros son mas los que piensan los festejos. Es una alegría enorme marcar un gol, las veces que me tocó anotar no sabia que hacer. Lo que salga en ese momento... Por ahí lo pensas antes, pero en el momento que haces el gol te olvidas de todo. Espero pronto hacer un gol”.

El hacer un gol es el deseo de Marcelo y el de muchos hinchas de San Martín, que lo quieren ver festejar nuevamente con la camiseta del santo, como lo hizo frente a San Lorenzo.
Seguiremos en la espera de un gol... con festejo rolinga ¿porque no?